
Cercano a lo Oscuro
julio 27, 2009Ahora con Erio acompañándolo, Alferrad se sentía mucho más tranquilo del viaje que estaba a punto de realizar, pero noto que el emocionado Erio ni siquiera sabia a donde se dirigían, simplemente seguía los pasos de Alferrad con una calma digna de alguien experto en una materia. Con delicadeza, y evitando decir algo tétrico, Alferrad le comenta a Erio el lugar de destino, por un segundo todo se paralizo y los ojos de Erio miraron fijamente al autor de la explicación. De pronto, la alegría que rebosaba Erio por tal “emocionante” aventura era incontrolable, no podía creer que conocería algo nuevo y que encontraría seres que tenían tales capacidades, parecía un niño con su juguete nuevo, pero Alferrad era todo lo contrario, el batallo contra el juez, y la herida en su hombro le recordaba constantemente el increíble poder que tenían.
El primer paso para resolver el caos en la luna estaba hecho, solo era cosa de tiempo para que llegaran los viajeros al otro lado de la luna, pero en el camino encontraron un lugar familiar.
De lejos la figura era demasiado parecida a algo que dejo pálido a Alferrad, pero mientras se acercaban noto que solo la arquitectura era similar, pero aun así tenia algo extraño, era una especia de construcción, similar al templo Luniere, la cual parecía delimitar la luna.
“Disculpen viajeros, tienen un permiso para estar aquí”; exclamo una profunda voz. Erio, eufórico, responde a la voz que no necesitan permiso, ya que se dirigen a tierra de los Luniere, lo cual provoco una gran carcajada en la extraña voz, la cual dijo: – ¡JA!,¡¿tierra de los Luniere?!,¿Y que diablos tendrían que tener “tierras” aquí esos petulantes creadores de “inspiración”? no me hagas reír, este lugar es Tierra de los Zeniru, los Lores del lado oscuro de la Luna. Alferrad escucho detenidamente el nombre, y al fin sabia como llamar a esta extraña raza, y su motivación volvió a encenderse, por otro lado, Erio mantenía una discusión con el sujeto del “limite lunar”, tratando de entrar de forma que no tuvieran que hacer algo “brusco”, pero el sujeto no cedía, y de la nada, movió su mano y con una fuerte luz mando a volar a Alferrad y Erio:- ¡La próxima vez búsquense alguien a quien puedan molestar, tarados!:- exclamo con furia el sujeto.
Erio estaba furioso, no podía soportar la humillación, mientras Alferrad recordaba las palabras del juez, las cuales hablaban de los poderes de los Zeniru, inmediatamente supo que el debía prepararse para una batalla si de verdad quería pasar.
Erio, sin pensarlo volvió a gritarle al viejo del limite, el cual, bastante indignado, lo tomo de un brazo y le dijo: – ¡mírame mocoso inútil!, si realmente quieres pasar por aquí deberás ganarme en una prueba que YO impondré, y no quiero ningún alego del tipo de prueba, serán mis reglas y las acataras, a menos claro que no desees pasar-
Erio, muy desafiante, le contesto feliz al viejo, quiera el desafío, y Alferrad se unió a esto, ya que las ganas de descubrir el misterio eran mayores.